¿Cómo ser un buen Tutor Virtual?

Por Ana Marelys

El Tutor Virtual es una de las figuras principales en ambientes virtuales. Tiene a su cargo la responsabilidad de ser un facilitador, guía y orientador del proceso enseñanza-aprendizaje. A su vez, posee roles y competencias que le permiten asumir diferentes actitudes en beneficio de un conjunto de participantes con los cuales asume el reto de construir y colaborar para que, de forma efectiva, alcancen el conocimiento.

Ahora bien, ¿Cómo ser un buen Tutor Virtual?. El cómo está ligado a una serie de características que se deben cumplir y que las hace diferentes de aquellas que asume el docente presencial. Entre algunas de las características se encuentran las siguientes:

Ser un comunicador por excelencia. Cuando se trata de comunicar en un ambiente virtual (no físico), lo esencial es procurar que siempre exista una comunicación continua, efectiva y clara con los estudiantes. Para ello, se recomienda crear un espacio dentro del aula virtual para lograr la interacción tutor-estudiante, lo cual es posible gracias a herramientas como los foros. Otra de las formas, es utilizar el correo electrónico, Whatsapp, Skype, Hangouts o las redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram para lograr crear esa comunicación que se requiere.

Ser un facilitador por naturaleza. Cuando se trata de la enseñanza en ambientes virtuales de aprendizaje, el tutor debe enfocarse en “facilitar”,  lo que se traduce en proporcionar las herramientas necesarias para que el estudiante haga uso de ellas de la mejor manera.

Ser un guía constante. El proceso de guiar a los estudiantes nace de la vocación de orientar. Ser un Tutor Virtual representa señalar cuál es el camino correcto para que los estudiantes puedan aprender. 

Ser un motivador innato. En los ambientes virtuales de aprendizaje, el acercamiento entre tutor y estudiante no es físico. Por lo tanto, se debe motivar continuamente con palabras alentadoras efectivas utilizando diversos medios de comunicación (correo electrónico, Whatsapp, Redes sociales, etc). Esto con la finalidad de evitar los señalado por Fernández, Mireles y Aguilar (2010) cuando mencionan que “la formación a través de la red frecuentemente produce sensación de pérdida o aislamiento en los alumnos, sobre todo cuando surgen problemas que no dominan y no encuentran cómo darle solución” (p. 11)

Poseer habilidades académicas y tecnológicas. Cuando se trata de las competencias del Tutor Virtual, es necesario que éste posea conocimientos sobre diseños instruccionales, creación de planes, aplicación de estrategias de formación y de evaluación. Asimismo, debe poseer capacidad para manejar el espacio donde será el encuentro con los estudiantes, es decir, el aula virtual.

Tener compromiso, actitud positiva y ganas. El compromiso es fundamental. Cuando se adquiere el rol de tutor se asume una responsabilidad que no se debe dejar a un lado. Aunado a esto, la actitud positiva se debe mantener, esto permite que el proceso sea atractivo, agradable y motivador desde el principio hasta el final. Si existe compromiso, responsabilidad, actitud positiva y ganas, todo los demás viene solo.

Poseer habilidades para socializar. Para generar un ambiente de aprendizaje ameno y agradable para los estudiantes, el Tutor Virtual debe estar en la capacidad de socializar con sus estudiantes, esto significa que debe interactuar con ellos cuántas veces sea necesario, responder a las preguntas solicitadas y generar espacios de encuentro para conocer virtualmente a todos los integrantes de un curso.

Cabe resaltar que, además de los aspectos anteriores, la Pontificia Universidad Javeriana de Cali en su página web sobre el Manual básico para tutores señala que existen tres claves para el éxito del Tutor Virtual:

a) Facilitación organizacional: lo que corresponde con toda la parte referente a la logística, dirección y liderazgo del curso. Aquí, se debe tomar en cuenta la claridad de los horarios, los procedimientos para el inicio y finalización del curso y la toma de decisiones frente a inconvenientes.

b) Facilitación social: En esta parte el tutor debe generar un ambiente óptimo y agradable para los estudiantes. Para lograr esto, lo ideal es crear mensajes de bienvenida por medio de videos, audios o textos, emplear técnicas para la motivación y retroalimentación. Así como también, emplear un tono agradable y amigable (si es por texto, es recomendable no usar letras mayúsculas).

c) Facilitación educativa: Se refiere a garantizar estrategias metodológicas que se ajusten al aprendizaje de los estudiantes, así como también, el establecimiento de criterios de evaluación claros y definidos.

Referencias

Fernández, E., Mireles, M. y Aguilar, R. (2010). La enseñanza a distancia y el rol del tutor virtual: una visión desde la Sociedad del Conocimiento. Recuperado de: http://www.ugr.es/~sevimeco/revistaeticanet/numero9/Articulos/Formato/articulo2.pdf

Pontificia Universidad Javeriana (s/f). Manual básico para tutores. Recuperado de: http://proyectos.javerianacali.edu.co/cursos_virtuales/Bienvenida/manual_tutores/

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